Misa Brocheriana: “Cuando se cuida al necesitado, la patria anda mejor”

En la víspera del aniversario del fallecimiento del santo Cura Brochero y en el marco de la Semana Brocheriana, el obispo de Cruz del Eje, monseñor Ricardo Araya, celebró una misa en el santuario brocheriano, precedida por una procesión con la Purísima a la casa del santo.

Concelebraron la Eucaristía el obispo castrense, monseñor Santiago Olivera; el obispo de Río Gallegos, monseñor Miguel Ángel D’Annibale, el padre Julio Merediz SJ y numerosos sacerdotes.

“Brochero tiene capacidad de reunir, de convocar”, señaló el obispo de Cruz del Eje. “Qué capacidad que tiene Dios con la glorificación del Cura Brochero de unir a los argentinos”, destacó. “Por eso, estos días que celebramos la pascua de Brochero debemos pedirle por la unión, que reconcilie las diferencias, como enseña el papa Francisco”, animó el obispo.

El prelado recordó que el santo Cura “vino a Traslasierra y fue por todos lados sobre la mula, por lo duro del camino, subiendo por la sierra, bajando por la quebrada de estos valles, llevando generosamente el anuncio de Jesús”. “Brochero abrió muchísimos caminos. Estuvo ahí con quienes buscaban entrar en comunión”, afirmó.

“Los caminos del cura Brochero son más que una obra material, son caminos espirituales, porque el camino tiene un fin”. “Cuando uno se mete en el corazón de Brochero descubre que hizo caminos porque quería que lleguemos a Dios, a un Dios que él encuentra en nosotros también, siempre cerca de los necesitados, porque estos caminos ayudan a llegar a donde están los pobres, los enfermos, los descarriados, los pecadores”.

“Son caminos espirituales que llevan a Dios a quienes la están pasando mal, esos son los caminos de Brochero”, reiteró. “Somos brocherianos si somos capaces de transitar con ese espíritu, de caminar cerca de quienes la pasan mal, de los pobres”, aseguró.

“Ojalá que nosotros asumamos el pedido de Jesús de ‘Vayan y anuncien a todo el mundo’. Que sepamos recorrer los caminos de este cura santo que llevan siempre a los más necesitados para socorrerlos material y espiritualmente, ojalá que nuestros caminos tengan siempre esta finalidad brocheriana”, invitó.

Finalmente, monseñor Araya concluyó: “En una familia, cuando se cuida al que sufre, al débil, al que está enfermo, al que se equivocó, la familia anda mejor y, en una patria, cuando se cuida al enfermo, al que está necesitado, la patria anda mejor”.

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