Mons. Frassia ordenó cuatro nuevos sacerdotes

En una celebración presidida por el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, fueron ordenados sacerdotes los diáconos Ezequiel Bravo, Sebastián Campero, Lucas Ceccoli y Gastón Lovizzio. La celebración se llevó a cabo el 24 de noviembre en la catedral Nuestra Señora de la Asunción.

En su homilía, el obispo destacó que “el regalo más grande es que Dios elige a estos hermanos para confiarles un don que los supera ampliamente. Y ellos, desde su realidad, desde sus límites, desde sus fragilidades, reciben este don para representar y obrar en nombre de Cristo; como Cristo cabeza y pastor”.

El prelado recordó que son llamados a vivir el espíritu en verdad y en humildad, “para que ninguno de ustedes se crea de más, para que ninguno se engrupa”. Son admitidos, son llamados por la Iglesia y la Iglesia es Cristo, advirtió.

“Así como el Padre ama al Hijo y el Hijo ama al Padre, por el Hijo ustedes son amados; pero serán amados por el Hijo si son capaces de guardar, en su corazón y en su vida, los mandamientos del Señor”, aseguró, y llamó a los nuevos sacerdotes a seguir los pasos de Cristo y hacer siempre la voluntad del Padre.

“Dios los llamó, los tocó a ustedes y sus familias, con las luces y con las sombras, con las gracias y con las dificultades que uno pueda encontrar; pero jamás pierdan sus raíces, jamás pierdan el contacto con sus familias, con sus comunidades de origen, para que siempre tengan un vínculo profundo y para que sean sinceros, agradecidos, honestos; para que realmente uno sepa de dónde viene, cómo camina y hacia dónde va. Eso es el Espíritu de Dios que los va guiando a cada uno de ustedes”, afirmó.

El obispo exhortó a los neopresbíteros a tener la convicción de que “hay que amar a Cristo y hay que amar a la Iglesia; porque la Iglesia es la que Cristo se entregó; la Iglesia no es una organización no gubernamental, no es un grupo de gente, ¡es la Iglesia que ha sido conquistada y lavada con el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo!, por ella somos redimidos y tenemos que vivir en esa clave para mostrar que queremos seguir siendo amigos de Jesús”.

Finalmente, monseñor Frassia los llamó a sostener la Iglesia con la oración y a obrar en nombre de Cristo a través de los sacramentos. “No pongan excusas”, advirtió, y recordó que “si tienen fe y tienen amor, van a saber vivir libremente y obedecer al ministerio que esta noche Dios, por medio de la Iglesia, se los confía”.

Deja un comentario