El mundial de fútbol que se juega en el Vaticano

Ciudad del Vaticano (AICA): La “Clericus Cup” es un torneo que organiza el Vaticano entre equipos de sacerdotes y seminaristas de más de 60 países. Desde la llegada del papa Francisco, confeso aficionado a este deporte, este torneo cobró mayor atención y comenzó a conocerse como el “Mundial de fútbol de la Iglesia”.

La “Clericus Cup” es un torneo que organiza el Vaticano entre equipos de sacerdotes y seminaristas de más de 60 países. Desde la llegada del papa Francisco, confeso aficionado a este deporte, este torneo cobró mayor atención y comenzó a conocerse como el “Mundial de fútbol de la Iglesia”.

La primera versión se jugó en 2007 gracias al CSI (Centro Sportivo Italiano) organización del Vaticano que nació en el año 2000 ante la intervención del Papa Juan Pablo II. La “Clericus Cup” tiene su propio reglamento y esta versión se jugó bajo el lema impuesto por el Papa Francisco “Mettiamoci in gioco nella vita come nello sport” (Juguemos en la vida como en el deporte).

El torneo se juega con 16 equipos conformados por sacerdotes y seminaristas de todo el mundo. Los equipos se dividen en cuatro grupos, donde clasifican los dos primeros para luego enfrentarse ocho equipos en fase de cuartos de final, de ahí clasifican cuatro a semifinal y los dos que ganan disputan el título.

El CSI diseñó un reglamento diferente al que se usa de manera habitual en cualquier torneo avalado por la FIFA: Se permiten cinco cambios por equipo; cada tiempo es de 30 minutos; si hay empate en cualquier fase se definirá por penales, cinco para cada equipo; los puntos se dividen así: 3 al ganador, 2 victoria por penaltis y 1 por derrota en penales.

Hay tiempo de dos minutos durante el juego para ajustar detalles tácticos o hidratarse, los equipos que utilicen este recurso no podrán hacerlo más de una vez por partido y se utiliza la tarjeta azul para suspender por cinco minutos del mismo partido a cualquier jugador que impida la continuación del juego o tome la pelota con la mano.

Desde 2014 se implementó la fórmula del “tercer tiempo” que a diferencia del habitual concepto que se tiene en el común (reunión del mismo equipo al finalizar el partido), se comenzó a utilizar para que los jugadores de los dos equipos que se enfrenten al finalizar el partido se reúnan en la mitad del campo para juntos realizar una oración como manifestación de juego limpio.

Desde la primera versión que se jugó en 2007, se han disputado diez torneos que sirvieron para vivir el fútbol de cerca con la religión, sin las restricciones que la FIFA incluye en su reglamento, donde impide cualquier manifestación religiosa o política durante un partido oficial.

Sin embargo, el mayor reconocimiento para los participantes de este torneo es saber que cuentan con el respaldo del papa Francisco, quien dejó este mensaje previo al comienzo del último torneo en 2017 “Amar el riesgo y ponernos en juego, más allá de las dificultades que se encuentran. Quien juega vence el miedo que a veces hace temblar las piernas”.

Deja un comentario