Un ciervo de los pantanos hembra tiene una nueva oportunidad de vivir en la naturaleza

Una de las Islas del Delta fue ayer el escenario de la liberación de un ciervo de los pantanos hembra (Blastocerus dichotomus), nombrada por estudiantes de escuelas de la zona[1] como Yasí- que significa luna en guaraní-. Su liberación se da gracias al trabajo de recuperación realizado por el Comité del Ciervo de los Pantanos, un equipo técnico-científico interdisciplinario comprometido por la conservación de esta especie. Luego de cuatro meses de cuidado, miembros del equipo abrieron el corral de pre-suelta que la había protegido durante el último mes y donde terminó con la etapa de re-habituación en un ambiente natural.

Con solo dos meses de vida, Yasí llegó al Hospital Veterinario de Fundación Temaikèn el 18 de agosto de 2015. Las fuertes inundaciones en el Delta del Paraná y especialmente el río Luján, la habían obligado a alejarse de su madre y entorno natural. Luego de ser hallada en el Barrio Náutico Cube del partido de Escobar, comenzó su tratamiento de rehabilitación.

“Luego de un llamado de alerta, nos encontramos con una cierva en estado de shock, prácticamente inmóvil y con cuadro de hipoglucemia, posiblemente por estar lejos de su madre. Afortunadamente, pudimos estabilizarla y realizarle los chequeos correspondientes para conocer su estado de salud”, describió Martín Falzone, supervisor de hospital veterinario de Fundación Temaikèn. El ciervo de los pantanos es uno de los tres ciervos anfibios del planeta y el mayor autóctono de Sudamérica.

fotociervo2El trabajo de rehabilitación queda enmarcado en la misión del Comité científico-técnico Ciervo de los Pantanos de conservar esta especie en riesgo. Siguiendo el protocolo de acción rápida, apenas Yasí ingresó al Hospital Veterinario, se le realizó un chequeo general de su estado de salud. Este protocolo dirigido por el Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS) tiene como objetivo sistematizar y optimizar la operatoria frente al hallazgo de ejemplares de esta especie para dar atención a la aparición de ejemplares de ciervo de los pantanos heridos, enfermos o muertos, por causa de actividades de caza o captura ilegal, heridas por incendios o quemas, inundaciones u otras causas. Para ello se ha elaborado un esquema con todos los involucrados en el comité y donde cada uno cumple diferentes funciones de acuerdo con cada escenario posible de atención.

Para realizar su liberación con éxito, en primera instancia, cuidadores de Temaikén prepararon un ambiente similar al Delta en el CRET, donde Yasí pudo desarrollar comportamientos silvestres propios de la especie, como el esconderse detrás de grandes arbustos o alimentarse de algunas plantas sin el contacto con seres humanos. Es este amplio espacio se sumaron cámaras trampa a fin de realizar un minucioso seguimiento de su óptimo desarrollo.
Una vez dada de alta veterinario, se le colocó un trasmisor para seguimiento por VHF y luego estuvo lista para ser trasladada a un corral de pre-suelta en el predio El Oasis de la empresa forestal Arauco Argentina (IV Sección de Islas de Campana) donde un mes después se realizó la pre- liberación. Este espacio fue construido especialmente en un ambiente seminatural donde conviven las plantaciones de sauce y pastizales naturales, para que pueda readecuarse a su ambiente y alimentarse por sus propios medios. “La ciervita fue trasladada al corral de presuelta luego de evaluar positivamente las condiciones tanto de seguridad como de hábitat del recinto”. Tenía agua y mucho forraje verde tierno, ramas de sauce con abundantes hojas nuevas y varias plantas de “ceibillo” (Sesbania punicea) con flor. Pese a ello, desde Temaiken prepararon y dejaron en El Oasis raciones de alimento para los primeros días en su nuevo ambiente”, indicó el Dr. Javier A. Pereira, Investigador del CONICET.

Si bien hoy celebramos que Yasí tiene una nueva oportunidad de vivir en la naturaleza, resulta imprescindible resaltar las amenazas con la que estos animales conviven diariamente, como la destrucción del ambiente, la captura muchas veces por mascotismo y la caza furtiva. “Existen otros casos de animales que han sido criados por humanos donde el grado de impronta es muy elevado. Ellos asocian al hombre con aspectos positivos como la alimentación y se acercan a lugares poblados donde son vulnerables a cazadores y ataques de perros”, explicó Gustavo Gachen de Fundación Temaikèn.

Desde hace más de una década se desarrollan estrategias de conservación desde el INTA, ACEN, y en el último periodo el Proyecto Pantano, para asegurar la supervivencia de la especie en el Delta bonaerense mediante el estudio de las poblaciones silvestres, la recuperación de animales, la disminución de los efectos de las actividades humanas que afectan su supervivencia, la generación de buenas prácticas productivas, la educación y el trabajo comunitario; y la generación de más conocimiento sobre esta situación en la región.

Acerca del Comité
El Comité de Ciervo de los Pantanos está constituido por entidades públicas y privadas que trabajan por la conservación de la especie. Liderado por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) reúne a especialistas del INTA, CONICET, Fundación Temaikèn, Asociación para la Conservación y Estudio de la Naturaleza, Reserva Natural Otamendi (APN), Reserva de Biosfera Delta del Paraná (MAB-UNESCO) y Arauco Argentina.
Acerca de Fundación Temaikèn
Fundación Temaikèn es una organización nacional que trabaja para proteger la Naturaleza, educando, investigando y conservando especies y ecosistemas – priorizando los autóctonos- junto a otras instituciones e involucrando a toda la sociedad. Para llevar adelante su misión de proteger la naturaleza, cuenta con un Centro de Reproducción de Especies (CRET), el Bioparque Temaikèn y la Reserva Natural Osununú en Misiones.
Acerca de la especie
Esta especie se encuentra en peligro de extinción y fue declarada “Monumento Natural”, figurando de máxima protección legal que la Provincia de Buenos Aires otorga a una especie silvestre. El Delta del Paraná sostiene la población más austral y amenazada del país. Asimismo, el ciervo es uno de los pocos cérvidos anfibios del mundo, símbolo de la cultura isleña y que vive a menos de 50km del obelisco. Su conservación depende de todos.

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